BOLIVIA BUSCA REVELAR DÓNDE SE PIERDE LA ENERGÍA: el primer Balance de Energía Útil estará listo en 14 meses
En una entrevista exclusiva con la revista ENERGÍABolivia, Jorge Gumucio, viceministro de Planificación y Desarrollo Energético, explicó los alcances del proyecto que permitirá conocer no solo cuánto consume Bolivia, sino cuánto de esa energía es realmente aprovechada.
EDICIÓN 157 | 2026
Abner Flores
Bolivia se prepara para implementar por primera vez un Balance de Energía Útil (BEU), una herramienta que permitirá determinar no solamente cuánta energía produce y consume el país, sino también cuánto de ese recurso es efectivamente utilizado y cuánto se pierde durante el proceso. En entrevista exclusiva con la revista ENERGÍABolivia, Jorge Gumucio explicó que el proyecto busca generar información que hasta ahora no existe en el país y convertirla en base para la planificación energética.
El nuevo balance será complementario al Balance Energético Nacional, que actualmente permite conocer los flujos de energía que ingresan, se producen y se consumen en Bolivia. La diferencia estará en identificar qué parte de esa energía realmente llega a cumplir el propósito para el que fue generada. Gumucio explicó que actualmente existe una “área gris” porque no se cuenta con mediciones suficientes para conocer el nivel de eficiencia del consumo energético.

“…contar con información que permita focalizar subsidios, identificar modificaciones en la matriz energética y establecer políticas públicas de eficiencia…”
EFICIENCIA EN CONSUMO ENERGÉTICO
El estudio buscará cuantificar esas pérdidas y determinar cuán eficiente es el consumo energético en diferentes sectores. El viceministro puso como ejemplos el transporte, donde una parte de la energía generada no llega a convertirse en energía útil, y aspectos vinculados a la construcción y al uso de equipos eléctricos. A partir de esos resultados, se podrían identificar medidas destinadas a reducir el desperdicio energético mediante electrodomésticos más eficientes, motores con mejores prestaciones y políticas de construcción adecuadas a las condiciones de cada región.
Gumucio aclaró que el objetivo del BEU no es restringir el consumo de energía, sino lograr que Bolivia sea más eficiente. La intención es que una menor utilización de energía no implique necesariamente una reducción en la calidad de vida, sino que permita obtener el mismo resultado utilizando los recursos de una manera más eficiente. En ese sentido, el balance podría convertirse en una herramienta para orientar políticas públicas y determinar dónde deben concentrarse los esfuerzos para reducir las pérdidas.
El proyecto tendrá una duración de 14 meses y será desarrollado por un grupo colombiano denominado CORPOEMA. La iniciativa es impulsada por OLACDE, con cooperación del Reino de España, y contempla un financiamiento aproximado de medio millón de euros. Según explicó el viceministro durante la entrevista, los recursos serán administrados y pagados directamente por organismos internacionales, por lo que el Ministerio de Hidrocarburos y Energías no manejará esos fondos.
Uno de los principales alcances que se espera obtener es contar con información que permita focalizar subsidios, identificar modificaciones en la matriz energética y establecer políticas públicas de eficiencia. Gumucio señaló que la herramienta cobra especial importancia ante el escenario energético que atraviesa Bolivia, donde será necesario considerar medidas de ahorro de gas natural y evaluar alternativas como la generación fotovoltaica y eólica, procurando que estas nuevas fuentes también sean utilizadas de manera eficiente.
El resultado final, según el viceministro, será una hoja de ruta para determinar qué debe hacer Bolivia para mejorar el uso de su energía y cuánto costaría hacerlo. El BEU no definirá por sí mismo qué fuente energética debe priorizar el país, pero permitirá identificar dónde existen mayores ineficiencias y qué alternativas podrían resolverlas. Para ello será fundamental contar con información de actores públicos y privados y con bases de datos confiables. La meta, resumió Gumucio, es medir el factor de eficiencia para orientar decisiones que permitan reducir pérdidas y generar ahorro para Bolivia.

…medir el factor de eficiencia para orientar decisiones que permitan reducir pérdidas y generar ahorro para Bolivia.”




