El sector asegura que el problema no es la disponibilidad de GLP, sino la escasez de cilindros aptos para la distribución. La demanda aumentó hasta un 15% por el invierno y la reventa ya eleva el precio de la garrafa por encima del valor oficial.
Las empresas distribuidoras de Gas Licuado de Petróleo (GLP) en Santa Cruz operan actualmente entre el 20% y el 25% de su capacidad debido a la falta de garrafas aptas para la distribución, una situación que se agrava con el incremento de la demanda por la temporada de invierno. El presidente de la Cámara Nacional de Distribuidores de GLP, Fernando Segovia, afirmó que el problema no es la disponibilidad del combustible, sino la escasez de cilindros, y reveló que el sector espera que YPFB cumpla el compromiso de adquirir 100.000 nuevas garrafas y reponer mensualmente 5.000 unidades para normalizar el abastecimiento.
El dirigente explicó que la crisis no es reciente. Señaló que la insuficiente reposición de garrafas es un problema que se arrastra desde hace varios años y que se hace más evidente durante el invierno, cuando el consumo de GLP aumenta entre un 10% y un 15% debido al mayor uso doméstico y a la demanda de actividades económicas como panaderías, cafeterías y otros negocios que dependen del combustible.
"Lo que falta son garrafas en buen estado. Hay una sensación de escasez porque ha iniciado el frío y eso provoca un aumento de la demanda. El GLP existe, pero las empresas no tienen suficientes envases para distribuirlo con normalidad", sostuvo.
Segovia explicó que la reducción del parque de cilindros ha limitado severamente la capacidad operativa de las distribuidoras. Como ejemplo, indicó que empresas que anteriormente trabajaban con alrededor de 10.000 garrafas hoy cuentan con apenas 2.000, lo que obliga a los camiones a realizar recorridos continuos entre las plantas de envasado y los barrios, sin poder cumplir los horarios habituales de distribución.
Esta situación ha provocado que muchos vecinos no encuentren el camión repartidor en sus zonas y opten por acudir directamente a las distribuidoras, donde en varios casos se forman filas para conseguir una garrafa.
De acuerdo con el presidente de la Cámara, en Santa Cruz se distribuyen aproximadamente 40.000 garrafas por día durante la temporada de invierno. Sin embargo, la limitada disponibilidad de cilindros impide atender con normalidad esa demanda.
El representante del sector recordó que hace aproximadamente cuatro meses las distribuidoras y YPFB acordaron un plan para enfrentar el déficit de envases. El compromiso contemplaba la compra de al menos 100.000 nuevas garrafas y la entrega mensual de 5.000 cilindros para reponer gradualmente el stock operativo de las empresas.
No obstante, aseguró que ese compromiso aún no se ha concretado y atribuyó parte de la demora a los cambios de autoridades registrados en la estatal petrolera.
"Estamos exigiendo permanentemente que se cumpla ese acuerdo. La solución ya está definida, pero debe ejecutarse cuanto antes porque el invierno todavía continuará y las familias seguirán necesitando más GLP", afirmó.
Segovia aclaró que la escasez se concentra principalmente en Santa Cruz. Explicó que, si bien las garrafas antiguas son un problema en todo el país, es en este departamento donde el déficit de envases ha alcanzado niveles críticos. A ello se suman los efectos que dejaron los recientes bloqueos sobre la distribución hacia las provincias y la paralización de una empresa distribuidora privada por problemas empresariales, factores que complicaron aún más la logística.
El dirigente también explicó que YPFB retira de circulación las garrafas que ya no cumplen con las condiciones de seguridad, pero la reposición no avanza al mismo ritmo, provocando una disminución constante del número de cilindros disponibles para operar.
La menor oferta de garrafas también ha generado un incremento de la reventa. Aunque el precio oficial del GLP permanece congelado en Bs 22,50 por garrafa, Segovia denunció que algunos comercios y tiendas aprovechan la alta demanda para comercializar el producto hasta en Bs 30.
"El precio oficial no ha cambiado ni cambiará. Lo que ocurre es que algunos intermediarios especulan cuando el producto escasea y eso termina afectando directamente el bolsillo de las familias", señaló.
Frente a este escenario, la Cámara Nacional de Distribuidores de GLP solicitó una reunión con autoridades distritales y regionales de YPFB para exigir el cumplimiento del plan de reposición de cilindros y coordinar medidas que permitan garantizar el abastecimiento durante el resto de la temporada de invierno.
Segovia concluyó que mientras no se incremente el número de garrafas disponibles y las plantas de YPFB no amplíen sus horarios de operación para facilitar el carguío de los camiones distribuidores, persistirán las dificultades para abastecer con normalidad a la población cruceña.
Fuente: El deber 



