Analistas advierten que el precio subsidiado en Bolivia vuelve a generar un incentivo para el contrabando hacia países vecinos. Se enfatiza que entre enero y abril de este año, el Gobierno destinó $us 814 millones para la compra de combustibles


A más de seis meses del ajuste de precios de los combustibles, el Gobierno mantiene congeladas las tarifas de la gasolina y el diésel, pese a que ya venció el plazo de 180 días que el propio Decreto Supremo 5516 había fijado, para revisar nuevamente el esquema de precios en función del comportamiento del mercado internacional.

La fecha pasó prácticamente inadvertida. El periodo transitorio establecido por la norma concluyó entre el 15 y el 16 de junio, sin que hasta ahora las autoridades hayan anunciado una actualización de los precios ni modificaciones al mecanismo aprobado en diciembre de 2025.

“No tenemos planeado subir (el precio) del combustible. Los bloqueadores hablan de privatizaciones y demás cosas, lo hacen para poner mal a la gente. No tenemos la intención de privatizar ni la intención de subir el combustible”, aseguró la semana pasada el ministro de Hidrocarburos y Energía, Marcelo Blanco.

La decisión del Ejecutivo llega después de que el Decreto Supremo 5516 ratificó los precios fijados tras el ajuste aplicado a finales de 2025. La norma mantiene la gasolina especial en Bs 6,96 por litro y el diésel oil en Bs 9,80 por litro, además de establecer los valores para otros combustibles.

Sin embargo, el escenario que justificó esos precios cambió significativamente. Cuando se aprobó el ajuste, el barril de petróleo se encontraba entre 60 y 65 dólares. Meses después, en medio de la escalada del conflicto en Medio Oriente, la cotización superó los 100 dólares, elevando nuevamente el costo de importación de combustibles.

A ello se sumó otro factor inesperado para el Gobierno. La gasolina con el nuevo precio llegó al mercado en medio del escándalo de la gasolina desestabilizada, un caso que derivó en investigaciones judiciales, aprehensiones de exejecutivos de YPFB y cuestionamientos sobre la calidad del combustible comercializado en el país.

El investigador en energía e hidrocarburos de Fundación Jubileo, Raúl Velásquez, explicó que el incremento internacional de los precios redujo parte del efecto fiscal que buscaba el ajuste aprobado en diciembre.

“Entre febrero y junio de este año, sin duda el país ha vuelto otra vez a subvencionar tanto la gasolina como el diésel”, apuntó.

Otro elemento a considerar es el costo de importar combustibles. El analista económico Óscar Mario Tomianovic señaló que, con base en datos del INE, entre enero y abril de 2026 Bolivia destinó aproximadamente $us 814 millones a la importación de combustibles y derivados.

El monto representa una reducción frente a los 908 millones de dólares registrados en el mismo periodo de 2025, pero continúa mostrando una elevada salida de divisas.

En cuanto al volumen registrado en las importaciones, el experto señala que hubo una reducción de 903 toneladas entre enero y abril de 2025 a 668 toneladas en el mismo periodo de 2026, cifras que corresponden al registro de comercio exterior en términos de peso.

Para Tomianovic, el problema central está en que cuando el precio internacional sube y el precio interno permanece fijo, la diferencia debe ser absorbida por el Estado.

“Si bien ya se hizo ese ajuste inicial a comienzos de año, un incremento en el precio del petróleo y, por lo tanto, de los derivados como la gasolina, significa que ese diferencial vuelve a aumentar”, explicó.

La decisión del Gobierno se da además en medio de la presión de sectores del transporte, que expresaron su rechazo a un eventual incremento de los precios de los carburantes, tras del escándalo de la gasolina desestabilizada.

Para los transportistas, antes de discutir un nuevo ajuste de precios debe resolverse la situación del abastecimiento y la calidad del combustible que llega al mercado interno.

No obstante, la diferencia entre los precios internos de Bolivia y los valores de los hidrocarburos en países vecinos vuelve a poner en debate el riesgo del contrabando.

“Nuevamente este año y en este semestre que ha pasado, se ha vuelto a generar el incentivo para el contrabando. Es decir, usted tiene en Bolivia el litro de gasolina Bs 6.96, equivalente a $us 0,70 (con la cotización referencial), y lo están vendiendo en el Perú a $us 1.70 y si vemos el caso del diésel, ocurre algo similar”, enfatizó Velásquez.



Fuente: El deber 




    

COLUMNA TEMAS

¿Somos un país patético?

2020-06-12 00:43:54 / EL DÍA

¿Desaparecer al hombre en aras del progreso?

2020-05-13 20:06:15 / EL DÍA

El ser humano, una triste paradoja

2020-04-27 13:59:08 / EL DÍA


Ver más notas