ENERGÍABolivia Digital, 3 de marzo de 2026.- En la inauguración de la primera fase del proyecto “LÍDERES DIGITALES PARA EL CAMBIO SOCIAL”, la Primera Dama de la Nación, María Elena Urquidi de Paz, afirmó, en Puesto Fernández, localidad de Mineros del departamento de Santa Cruz, que Bolivia atraviesa una “oportunidad histórica” para transformar su educación a través de una alianza real entre el sector público y el privado.
Explicó que “Líderes Digitales para el Cambio” constituye la Fase I de la estrategia nacional “AULA CONECTADA”, para estudiantes de primaria y secundaria en unidades educativas seleccionadas, asegurando que esta iniciativa consolida una visión de política pública que articula Estado, empresa privada e instituciones internacionales en un modelo sostenible de transformación educativa.
El objetivo general de este proyecto es promover la integración efectiva de la tecnología en el aula para mejorar el rendimiento académico, reducir brechas digitales y ampliar oportunidades de desarrollo. Entre sus objetivos específicos destacan la formación y acompañamiento docente en integración pedagógica tecnológica, el desarrollo de habilidades de liderazgo personal y colaborativo en estudiantes, el diseño de proyectos escolares colaborativos, el uso significativo de herramientas tecnológicas, mecanismos de seguimiento y evaluación participativa, además de un plan de sostenibilidad y escalabilidad.
MODELO DE COOPERACIÓN
La primera damo remarcó que esta transición no puede lograrse desde un solo sector, sino mediante un modelo de cooperación probado en el mundo, capaz de modernizar economías y generar oportunidades concretas para las nuevas generaciones.
Subrayó que “el Estado tiene la responsabilidad indelegable de garantizar la educación y la normativa, mientras que el sector privado debe fortalecer ese esfuerzo aportando gestión, eficiencia y medición de resultados.” Recordó que los niños que hoy se gradúan serán quienes mañana trabajen en las empresas del país, por lo que el empresariado no es un espectador del sistema educativo, sino un corresponsable directo del futuro productivo de Bolivia.
PASAR A UNA ESTRATEGIA NACIONAL
Advirtió sobre el avance acelerado de la inteligencia artificial y planteó la interrogante sobre si el país está preparando a sus jóvenes para ese nuevo escenario global. Señaló que, de no actuar ahora, la brecha entre quienes tienen acceso a la tecnología y quienes no lo tienen podría profundizarse, especialmente en comunidades rurales y sectores vulnerables. Sin embargo, sostuvo que una acción conjunta permitiría pasar de proyectos aislados a una estrategia nacional coordinada y de impacto estructural.
Asimismo, enfatizó que el desafío no se limita a la entrega de equipos tecnológicos, sino a medir resultados concretos: cuántos jóvenes desarrollan habilidades digitales, cuántos acceden a empleos formales y cuántos emprenden con herramientas reales. “Se trata de profesionalizar la acción social, medir el impacto y pensar en grande”, expresó, resaltando la importancia de trabajar con métricas claras y responsabilidad compartida.
Aseguró que Bolivia cuenta con talento, empresarios comprometidos y una juventud con ganas de salir adelante. Afirmó que el país necesita alineación y dejar de enfocarse en protagonismos individuales para concentrarse en los logros colectivos. “Si manejamos bien esta oportunidad, Bolivia puede convertirse en un ejemplo”, concluyó, enviando un mensaje de esperanza y visión estratégica para el desarrollo educativo y tecnológico nacional.
Esta es una iniciativa conjunta entre el despacho de la primera dama, María Elena Urquidi de Paz y el Consejo Empresarial Latinoamericano (CEAL), donde destacan empresas nacionales como el Ingenio Sucroalcoholero Aguaí S.A., BNB y el Grupo la Papelera. Se informó que en su primera etapa, el programa beneficiará a 23 unidades educativas en 13 municipios de los departamentos de La Paz y Santa Cruz, impactando a más de 4.500 estudiantes durante un período de dos años.
Fuente: ENERGÍABolivia Digital

Subrayó que “el Estado tiene la responsabilidad indelegable de garantizar la educación y la normativa, mientras que el sector privado debe fortalecer ese esfuerzo aportando gestión, eficiencia y medición de resultados.” Recordó que los niños que hoy se gradúan serán quienes mañana trabajen en las empresas del país, por lo que el empresariado no es un espectador del sistema educativo, sino un corresponsable directo del futuro productivo de Bolivia.
PASAR A UNA ESTRATEGIA NACIONAL
Advirtió sobre el avance acelerado de la inteligencia artificial y planteó la interrogante sobre si el país está preparando a sus jóvenes para ese nuevo escenario global. Señaló que, de no actuar ahora, la brecha entre quienes tienen acceso a la tecnología y quienes no lo tienen podría profundizarse, especialmente en comunidades rurales y sectores vulnerables. Sin embargo, sostuvo que una acción conjunta permitiría pasar de proyectos aislados a una estrategia nacional coordinada y de impacto estructural.
Asimismo, enfatizó que el desafío no se limita a la entrega de equipos tecnológicos, sino a medir resultados concretos: cuántos jóvenes desarrollan habilidades digitales, cuántos acceden a empleos formales y cuántos emprenden con herramientas reales. “Se trata de profesionalizar la acción social, medir el impacto y pensar en grande”, expresó, resaltando la importancia de trabajar con métricas claras y responsabilidad compartida.
Aseguró que Bolivia cuenta con talento, empresarios comprometidos y una juventud con ganas de salir adelante. Afirmó que el país necesita alineación y dejar de enfocarse en protagonismos individuales para concentrarse en los logros colectivos. “Si manejamos bien esta oportunidad, Bolivia puede convertirse en un ejemplo”, concluyó, enviando un mensaje de esperanza y visión estratégica para el desarrollo educativo y tecnológico nacional.
Esta es una iniciativa conjunta entre el despacho de la primera dama, María Elena Urquidi de Paz y el Consejo Empresarial Latinoamericano (CEAL), donde destacan empresas nacionales como el Ingenio Sucroalcoholero Aguaí S.A., BNB y el Grupo la Papelera. Se informó que en su primera etapa, el programa beneficiará a 23 unidades educativas en 13 municipios de los departamentos de La Paz y Santa Cruz, impactando a más de 4.500 estudiantes durante un período de dos años.
Fuente: ENERGÍABolivia Digital




